| Carta a los compañeros,
dirigentes y militantes del partido, a nuestros simpatizantes
y votantes.
Casa del Pueblo, 23 de julio de 2001.
Queridos compañeros y amigos:
Quiero hacer llegar a los comités, a los apristas
militantes y no militantes y a nuestros votantes, mi
gratitud y alegría porque las elecciones, con
cinco millones de votos en nuestro favor, han reconstruido
electoralmente al aprismo como el mejor instrumento
de justicia social para el país y me han restituido
al corazón del pueblo del que la dictadura quiso
apartarme. Y al tiempo de reiterarles mi afecto quiero
compartir con ustedes algunas reflexiones iniciales.
1. En enero las encuestas daban al partido entre 2%
y 3%, pero el 8 de Junio Cinco Millones de votantes
han dado su confianza y su voto por nuestra candidatura.
Ha sido una votación mayoritaria en el Norte
azucarero, algodonero, arrocero, pesquero y comerciante,
a la que se suman departamentos como Cajamarca, San
Martín e Ica, ésta última con mas
del 60% de la votación, e importantes distritos
de Lima Metropolitana. Es una votación que, de
Tumbes a Tacna, ha significado el triunfo en todos los
puertos incluidos el Callao, Mollendo e Ilo.
Y todo ello fue logrado en cien días de campaña,
gracias a un discurso social aprista que reivindicó
como temas esenciales el derecho al trabajo, la reconstrucción
de la agricultura, la educación gratuita, el
control del abuso de los monopolios, la justicia, la
descentralización regional y propuso así,
la agenda social que otras candidaturas habían
ignorado. Grandes sectores laborales y campesinos han
renovado su fé en el aprismo.
2. Pero si los cinco millones de votos obtenidos deben
comprometernos a sostener esos temas, no podemos confundir
la voluntad de los ciudadanos. Una gran mayoría
de ellos son independientes e inclusive, personas que
han debido vencer sus temores y la leyenda negra montesinista
contra el partido y contra mi. Son votos reflexivos
y por ello muy valiosos.
El gran reto que tiene el partido es mantener su relación
con esa inmensa fuerza ciudadana, porque de ello dependerá
la gravitación social del aprismo. No podemos
olvidar que hace un año la votación presidencial
del aprismo se redujo a 150,000. Debemos ser concientes
que solo un mensaje social moderno y abierto mantendrá
la actitud favorable de los peruanos hacia el partido.
De lo contrario, la votación o aceptación
podrían reducirse nuevamente.
3.- Para ello el primer paso es la MODERNIZACIÓN
Y RELANZAMIENTO del aprismo ante la sociedad. Esta es
mi tesis. En algunos ocasiones se usó el termino
Refundación, pero si ese término les parece
excesivo a algunos apristas de buena fe pues creen que
podría llevar al cambio del nombre o de los principios
que Haya de la Torre propuso para el APRA, quiero tranquilizarlos
y decirles que se equivocan. Nadie ni nada puede cambiar
el nombre, los ideales ni la presencia inspiradora de
Haya de la Torre. Lo importante no es la palabra que
se use, sino las medidas con las cuales lograremos que
el partido se modernice, se actualice, refunde la política
social en el país y sobre todo, mantenga su relación
con los cinco millones de votos que ahora hemos obtenido,
y con muchos peruanos mas.
4.- La primera evidencia es que el discurso de la candidatura
LOGRO ATRAER A LA JUVENTUD. Según las encuestas
casi tres millones de nuestros votantes son jóvenes
menores de 30 años. Es un hecho asombroso y conmovedor.
Una enorme oportunidad para el aprismo y la justicia
social. Estoy convencido que el partido tiene que convertirse
explícitamente en el partido de la juventud.
En el Perú hay quince millones de jóvenes
menores de 30 años, seiscientos mil universitarios,
pero nuestra militancia juvenil no sobrepasa algunos
miles.
Sin embargo, nada nos permite sentirnos propietarios
permanentes de los tres millones de votos jóvenes
obtenidos. Es claro que muchos son votantes no apristas,
no militantes. Y de acuerdo a los nuevos tiempos y cultura,
en su inmensa mayoría no son tal vez partidarios
de la militancia o de aceptar una ideología única
o cerrada.
Ante esa realidad, el partido tiene que IR HACIA LOS
JÓVENES. Una parte de ellos podrá llegar
a comprender en su integridad la historia, la doctrina,
el modo de ser aprista, y vendrá hasta nuestra
organización. Pero para eso requerimos el establecimiento
de una Escuela de Dirigentes que califique y forme cientos
o miles de jóvenes. Y a ello pienso dedicar la
mayor cantidad de tiempo y de presencia mía en
el partido.
Pero además habrá muchísimos jóvenes
que después de votar por nosotros, prefieran
mantener su independencia o su libertad ideológica.
Creo que en ese caso el partido tiene que alentar su
movilización u organización en torno a
temas juveniles y políticos.
5.- Pero muchos otros votantes son integrantes de la
Clase Media profesional e industrial. Es imperativo
y urgente mantener nuestra relación con esos
sectores de la Clase Media que habíamos perdido
y afirmar así un sentido policlasista de verdadero
frente único para el aprismo.
Para ello es necesario que el aprismo continúe
proponiendo al país, a los sectores sociales,
instituciones y movimientos la Concertación Democrática
como objetivo para la gobernabilidad, el desarrollo
y la justicia. El partido debe ser la fuerza central
de una Concertación democrática con otros
sectores sociales, sin hegemonismos ni exclusivismos.
Y un gran medio para esa convocatoria es que el partido
lance ante el país un Nuevo Programa Mínimo
que recoja los cambios económicos y tecnológicos
que el mundo vive, la hegemonía y decadencia
del neoliberalismo, el rescate de la política
y la Concertación que fueron suplantadas por
mecanismos e intereses económicos ocultos, el
fin de la bipolaridad, la supremacía de la tecnología
de la información y sus consecuencias para el
comercio y las finanzas mundiales, el rol del estado
social en las nuevas circunstancias, la mayor importancia
que hoy cobran el mercado y el comercio mundial, los
retos de la integración continental y hemisférica.
Todo ello en un largo diálogo con los actores
sociales, con las universidades, con las instituciones,
e inclusive con los otros partidos políticos.
Un dialogo en el que el carácter antimperialista,
la justicia social y la educación popular se
afirmen tomando contenidos actualizados.
6.- Un tercer elemento que permita el relanzamiento
del aprismo es la modernización de su propia
estructura organizativa. Tal vez los largos anos de
clandestinidad de nuestra historia han desarrollado
practicas internas que hacen mas difícil el acercamiento
de nuestros comités a la sociedad. Es lo que
algunos sociólogos del partido han llamado una
Cultura de Comité, es decir, la vida hacia adentro
del local que impide que cada aprista ejerza un verdadero
liderazgo hacia la sociedad. Es esta tendencia la que
origina conflictos, y lucha permanente de grupos o de
capillas dentro del partido, además de rumores
y conflictos de pasadizo e inmovilidad.
En realidad, para ser un verdadero dirigente en el
partido hay que traer hacia el aprismo y por mérito
propio, influencia social, votos, dirigencia de instituciones.
Esto es lo que en adelante tenemos que establecer como
condición para ser dirigente. No algunas decenas
de votos dentro del comité, sino la influencia
social que en el distrito o departamento tiene cada
aprista por su propio trabajo y mérito.
La organización moderna de un partido que aspira
al poder para realizar la justicia tiene que ADECUARSE
A LA ESTRUCTURA DEL ESTADO. Nuestra organización
reproduce hasta hoy la organización de los sindicatos
del siglo XIX y tiene como apéndice una comisión
de Plan de gobierno, siendo que esto es lo fundamental
en la vida diaria del país. La estructura orientada
hacia el interior (Organización, ética,
cultura) tiene que complementarse con las áreas
funcionales de la sociedad política.
Por ejemplo, una Secretaria Nacional de Educación
en el CEN propondrá permanentemente un Plan Educativo,
señalará día a día criticas
o aportes al Ministerio de Educación y mantendrá
una relación permanente con el sindicalismo Magisterial.
Igualmente la Secretaria Nacional de Salud Publica,
la Secretaria Nacional del Trabajo, La Secretaria Nacional
Agraria, entre otras. También la Secretaria Nacional
de Relaciones Exteriores que no debe ser solo el órgano
de relación con otros partidos hermanos sino
un ente de estudio y acción sobre todo lo que
Torre Tagle propone o hace.
7.- Analizando los diez años transcurridos,
las recientes elecciones y el futuro del partido, son
precisas estas acciones y otras. Por ejemplo, cómo
proyectarse, cómo alentar organizaciones coincidentes
que permitan concertar. Pero sobre todo, como abrir
en cada uno de nosotros una nueva actitud hacia el independiente,
hacia el votante, convocándolo, dándole
sitio en el partido sin temor, sin creer que por ello
perdemos el sitio personal o sin ver en el nuevo un
votante interno para pequeños propósitos.
Al partido le conviene que cada aprista genere grupos
de acción, células de trabajo e información.
Eso debe ser bienvenido en esta nueva sociedad con ciudades
de millones de habitantes y miles de instituciones.
Porque a pesar de los buenos resultados electorales,
algo que se nos ha criticado es la ausencia de movimientos
o grupos capaces de aliarse con nosotros. Hay que promoverlos
y alentarlos. Se nos ha criticado también la
debilidad de un equipo económico y de gobierno
y es cierto que debemos reforzarnos con profesionales
reconocidos y personalidades que nos apoyen en campos
concretos, sin tener temor de ello. Porque el interés
por la justicia y el progreso no son privativos de nosotros
los apristas sino que son compartidos por muchos otros
peruanos. Algo que me preocuparía es que algunos
equivocados se sientan propietarios o interpretes de
cinco millones de votos. Esa actitud es la que causa
rechazo en los peruanos.
8.- Y el riesgo posible que ahora veo es que se piense
que como se lograron tantos votos, es inevitable que
ganemos las elecciones municipales. Nada mas equivocado.
Si no actuamos con apertura e inteligencia desde ahora,
las elecciones podrían ser un grave trastorno
como los sufridos anteriormente. Porque si el país
no ve que interpretamos adecuadamente su voluntad podría
abandonarnos dentro de 15 meses. Pero además
porque si al interior del partido y en pequeños
grupos comienza una pugna por las alcaldías y
regidurías que son ahora remuneradas, e ignoramos
la sabia lección de Haya de la Torre sobre el
Buen Vecino, sobre la necesidad de concertar, el país
verá que en vez de abrirnos hacia el, volvemos
a encerrarnos como si tuviéramos un animo de
reparto.
Y en tercer lugar porque aunque se ganaran numerosas
alcaldías, si llegan al cargo personas sin formación,
capacidad o influencia social, ocurrirá lo que
paso en muchos municipios antes y esos funcionarios
incapaces destruirán toda posibilidad de acceder
al poder en las siguientes elecciones presidenciales
y parlamentarias.
9.- Para prevenir esto, debemos desterrar todo animo
triunfalista o sectario. El partido debe crear, en concierto
con otras instituciones y universidades, una ESCUELA
DE FORMACIÓN MUNICIPAL, en la que sean capacitados
y calificados los postulantes a cargos de regidores
o alcaldes.
Compañeros: creo que el resultado del 3 de Junio
abre grandes posibilidades pero impone una inmensa responsabilidad
en cada uno de los apristas. De nuestra capacidad de
modernizar y relanzar al partido, depende nuestra vigencia
y también que la ciudadanía que nos dio
su confianza, la renueve y se mantenga a nuestro lado
en el trabajo de la justicia social.
Con un afectuoso y fraterno abrazo para cada uno de
ustedes, les hago llegar estas reflexiones y mi compromiso
de continuar a su lado en la lucha por el pueblo peruano.
Su compañero de siempre.
Alan García Pérez
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